Ibex, Ajuste fiscal, IVA al cobrar las facturas.

El Ibex mantiene el rebote y roza los 8.100

Las Bolsas se reponen de las malas sesiones precedentes y rebotan con decisión. El Ibex mantiene las subidas en torno al 1% pese al pesimismo de Bruselas sobre la economía y trata de conquistar los 8.100 puntos, con la prima retrocediendo hasta los 357 puntos básicos.ibeee

 

Las Bolsas buscan acabar la semana de mejor manera de lo que ha transcurrido. A media sesión, los índices europeos afianzan los rebotes al unísono, algo bastante infrecuente en la última quincena de sesiones. El Ibex, por su parte, coge fuerza y se anota una subida en torno al punto porcentual, lo que le permite coquetear con el nivel de los 8.100 puntos.

Ayer, las plazas europeas registraron severas correcciones después de que trascendiera que el comité de la Fed está más dividido que nunca en lo que hace referencia al programa de compra de activos que mantiene la entidad y a su duración. Los expertos son de la opinión de que la Fed no retirará sus actuales políticas acomodaticias antes de que la economía estadounidense muestre síntomas de una evidente recuperación. Richard Fisher, presidente de la Fed de Dallas, comentaba ayer que “no hay que poner fin a la QE3, sino simplemente reducirla”. Para más inri, Wall Street sufrió de nuevo pérdidas debido a unos datos macro peores de lo esperado.

Los inversores parecen no haberse asustado demasiado de las nuevas previsiones económicas anunciadas por Bruselas. Pese a que ha rebajado la perspectiva de crecimiento de la zona euro, los mercados se apoyan más en el buen dato de confianza empresarial de Alemania, con una encuesta Ifo mejor de lo esperado al registrar su mayor subida desde julio de 2010. En el caso español, la Comisión Europea mantiene la recesión del PIB de un 1,4% este año (mucho más pesimista que el 0,5% calculado por el Gobierno). Hoy se conocerán también las cifras de devolución de la segunda subasta de liquidez del BCE a la banca europea.

La prima de riesgo, por su parte, tampoco tuvo un buen día ayer, a pesar de la razonablemente buena subasta del Tesoro. El diferencial con el ‘bund’ alemán arrancó la jornada en 363 puntos básicos, pero conforme avanzan las negociaciones se está relajando y se ha estrechado diez puntos básicos, hasta los 357, y la rentabilidad del bono a 10 años se situa en torno al 5,15%. El riesgo país se mantiene atento a las elecciones italianas de este fin de semana, aunque parece menos afectado por el nerviosismo que provoca la próxima composición del parlamento italiano que la propia renta variable.

Si la excusa de las correcciones de ayer eran la incertidumbre de cara a las elecciones italianas, ¿cómo es que hoy los mercados están rebotando?. Al final la corrección puede ser más debida a una fuerte sobrecompra de los mercados y la lógica recogida de beneficios tras la ruptura de máximos de las bolsas americanas, explican desde Unicorp Patrimonio

La cotización del euro ha bajado a lo largo de la mañana tras las palabras del comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, pasando el cambio del 1,3216 al 1,3185 frente al dolar.

Bruselas abre la puerta a relajar el ajuste fiscal exigido a España

  • Calcula un déficit en 2012 del 10,2% y que cierre este año en el 6,7% y suba al 7,23% en 2014
  • Prevé que la tasa de paro llegue al 27%
  • Mantiene que el PIB caerá un 1,4% este año y retrasa el retorno al crecimiento al segundo trimestre de 2014
  • Rehn anuncia la relajación del calendario de ajustes

El vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn. EFE/Archivo

Bruselas ha dado una de cal y otra de arena a España. Mantiene que el país seguirá en recesión este año con una contracción del PIB del 1,4% y empeora sus previsiones de paro y déficit público. Sin embargo, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, abrió hoy la puerta a adaptar los objetivos de consolidación fiscal si se confirma que el Gobierno de Mariano Rajoy cumplió el ajuste estructural exigido en 2012, aunque no ha concretado plazos.

Si los datos reales para 2012 nos dan garantías de que el esfuerzo estructural acordado se está aplicando, la estrategia presupuestaria podría adaptarse para reflejar que este proceso de consolidación llevará tiempo y esfuerzo”, dijo Rehn en rueda de prensa.

La Comisión Europea calcula que el déficit público cerró 2012 en torno al 7% del PIB (frente al 8,9% en 2011), descontando el impacto de la recapitalización bancaria, que cifra en un 3,2%. La estimación coincide con la anunciada este miércoles por el presidente del Gobierno en el debate sobre el estado de la nación. El departamento de Olli Rehn valora positivamente los esfuerzos de consolidación presupuestaria de 2012, y atribuye la desviación sobre el objetivo marcado (del 6,3) a “una caída del empleo y de los ingresos de los trabajadores incluso mayor de lo previsto” y al cambio en el modelo de consumo privado, con una especial reducción en el número de transacciones inmobiliarias.

Sin embargo, para este 2013 augura un agujero de la cuentas públicas del 6,7%, siete décimas más que lo estimado en las previsiones de invierno, y para el año que viene que suba al 7,23%, frente al 6,4% publicado en noviembre y muy lejos del 2,8% impuesto por Bruselas. La CE considera que los ingresos por IVA aumentarán en el próximo ejercicio, y que un endurecimiento en el control del gasto compensará el aumento de partidas como la del desempleo o de los intereses de la deuda.

Por otra parte, la deuda pública de España subirá hasta el 95,8% del PIB en 2013, desde el 88,4% en que cerró el año pasado. Para 2014, se estima que alcanzará el 101%.

Revisa a la baja el crecimiento de la zona euro

La Comisión Europea ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento en 2013 para la zona euro (hasta el -0,3%), pero ha mantenido intacta la de España (-1,4%, frente al -0,5% que calcula el Gobierno). La economía española continuará atravesando una coyuntura recesiva pero parece librarse, según Bruselas, del agravamiento generalizado en el resto de la Unión Monetaria.

Para 2014, Bruselas también mantiene su previsión del pasado otoño y augura que España entrará ya en terreno positivo con un crecimiento del 0,8%. El relativo optimismo de la Comisión se basa en el sector exportador español que, a pesar de la debilidad de la Eurozona (su principal destino), continuará resistiendo gracias al ajuste de precios y a la apertura de nuevos mercados entre los países emergentes.

En cuanto al paro, la CE se muestra más pesimista y prevé una tasa del 26,9% al cierre de 2013 y que en 2014 se sitúe en el 26,6%, frente al 26,6% y al 26,1% que publicó hace tres meses. Estas perspectivas contrastan con las del Ejecutivo español, que espera una tasa de paro del 24,3% y del 23,3%, respectivamente.

En todo caso, cabe recordar que el Ejecutivo tiene previsto realizar una revisión de su cuadro macroeconómico en la segunda mitad del mes de abril.

Pagar el IVA al cobrar la factura no será tan fácil como parece

  • El régimen de caja retrasará las desgravaciones y elevará el control fiscal
  • Los analistas auguran que una minoría optará por el nuevo método

Pymes y autónomos descorcharon el miércoles las botellas de champán cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció que podrán, a partir de 2014, aplicar el criterio de caja en la gestión del IVA. Dicho de otra forma, pagarán el IVA al cobrar la factura y no, como sucede ahora, cuando se emite. Acogerse al criterio de caja será voluntario y, a la espera de conocer la letra pequeña, los expertos ya advierten que conllevará efectos colaterales no deseados. Según Hacienda, el denominado criterio de caja podrá “beneficiar a 2,3 millones de autónomos y pymes”. Las previsiones más pesimistas apuntan a que apenas 100.000 compañías optarán por este régimen y, las más optimistas, elevan la cifra por encima de las 500.000. En cualquier caso, mucho menos de la mitad. Estos son los obstáculos:

¿Cuándo desgravar?

El IVA es, en teoría, un impuesto neutro para las empresas que recae sobre el consumidor final. En una operación entre dos empresas, la compañía que actúa como cliente soporta un IVA que podrá deducirse y el proveedor será el encargado de ingresar en Hacienda el impuesto que lleva aparejada la factura. El resultado fiscal de la suma siempre debería ser cero. Sin embargo, ello no siempre es así. Si una compañía paga tarde o no paga a su proveedor, éste se ve obligado a ingresar en Hacienda un IVA que no ha cobrado. Precisamente esta situación se pretende evitar con el llamado criterio de caja. Sin embargo, hay otra forma de verlo. Hasta ahora, una compañía también podía deducirse un IVA que no había pagado. En principio, el criterio de caja afectará tanto al pago como a la deducción. Dicho de otra forma: el proveedor que opte por el criterio de caja no ingresará el IVA hasta cobrar la factura y, su cliente, no podrá deducirse el IVA soportado hasta que no abone el importe de la operación. Solo la primera parte de la ecuación es la que beneficia a las empresas.

Doble contabilidad

Recurrir al criterio de caja será optativo para aquellas compañías con un volumen de facturación que no supere los dos millones de euros. Ello supone que, a partir de 2014, algunas compañías utilizarán el criterio de caja y otras mantendrán el criterio actual de devengo. Precisamente, este es el motivo por el que José Manuel de Bunes, exdirector general de Tributos y director de la oficina en Madrid de Arco Abogados, apunta que la medida anunciada por el Gobierno “es un disparate que va a complicar la vida a las empresas”.

En una nota del Gobierno se especifica que los clientes y proveedores de la pyme que se acoja al nuevo régimen “deberán utilizar el criterio de caja”. Eduardo Verdún, socio de Ernst & Young Abogados y exsubdirector general de Impuestos sobre el Consumo, señala que ello generará una suerte de doble contabilidad. En función de si sus proveedores aplican el criterio de caja o el de devengo, una empresa se deducirá el IVA en el momento de recibir una factura y, en otras ocasiones, en el momento de pagarla. Verdún, que en cualquier caso celebra la medida del Gobierno, apunta que ello genera una complejidad añadida. No es un tema menor. La gestión del IVA es uno de los trámites más farragosos para una empresa y que roba más tiempo. El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, reconoce la dificultad técnica de materializar la medida del Gobierno y señala que toda esta problemática se está estudiando con Hacienda.

Legalmente, sería posible que el Ejecutivo permitiera que una empresa se desgravara siempre el IVA en el momento de emitir la factura con independencia de si su proveedor aplica el criterio de caja o de devengo. Sin embargo, como apunta Verdún, ese escenario resulta improbable. Hacienda difícilmente aceptará devolver un IVA que previamente no ha ingresado ni sabe cuando recaudará. En caso contrario, se originaría un serio problema a las arcas públicas, se fomentaría el fraude y las devoluciones de la Agencia Tributaria se convertirían en una fórmula de financiación sin interés

Grandes empresas

La normativa europea impide que la posibilidad de pagar el IVA al cobrar las facturas se aplique de forma generalizada y limita tal posibilidad a las compañías con un volumen de facturación que no sobrepase los dos millones. Ello significa que parte de las pymes y todas las grandes empresas seguirán aplicando el criterio de devengo. Sin embargo, cuando su proveedor sea una pyme acogido al criterio de caja, no podrán deducirse el IVA hasta que paguen la factura. Como ya se ha señalado, ello implica llevar una doble contabilidad y genera disfunciones en los sistemas administrativos e informáticos que tienen las grandes compañías. En este contexto, resulta probable que estas grandes corporaciones solo quieran mantener relaciones comerciales con pymes que mantengan el sistema de devengo, lo que supone un importante desincentivo para acogerse al criterio de caja. Amor, de ATA, reconoce este problema y apunta que se buscan fórmulas para sortearlo. Hay que tener en cuenta que precisamente son las grandes empresas las que establecen períodos de pago más largos, provocando que los proveedores deban ingresar en Hacienda un IVA que todavía no han cobrado.

Además, el Gobierno señala en su nota que si una sociedad opta por el criterio de caja, deberá mantenerlo “en todas las operaciones”. Es decir, una compañía no podrá aplicar uno u otro régimen en función de la voluntad de sus clientes.

De Bunes asegura que los posibles beneficios del nuevo régimen no compensan los problemas que ocasionará. En su opinión, la solución más práctica hubiera sido que las pymes pudieran aplicar el criterio de caja cuando sean proveedores de la Administración Pública que, habitualmente, paga con un retraso muy superior al privado. Además, el sector público no tiene derecho a deducción y, por lo tanto, actúa como consumidor final. En estos casos, no existe el problema de que la Agencia Tributaria pudiera devolver un IVA que no ha ingresado. Fuentes de Hacienda no descartan que se establezca un período transitorio en el que el régimen de caja solo se aplicaría a pequeñas empresas que son proveedoras de la Administración Pública.

Mayor control fiscal

La letra pequeña del cambio de régimen en el IVA también incluirá, con toda probabilidad, un mayor control fiscal sobre aquellas compañías que opten por el criterio de caja. No está claro todavía qué tipo de nuevas obligaciones se establecerán pero resulta indudable que existirán. Hay que tener en cuenta que el hecho de que las compañías ingresen el IVA al cobrar la factura y no en el momento de emitirla supone que Hacienda perderá, en el corto plazo, ingresos. Y la Agencia Tributaria querrá establecer mecanismos para controlar que efectivamente el IVA se abona a las arcas públicas en el momento de cobrar la factura y no cuando a la empresa le convenga.

Una de las posibilidades pasa por obligar a las pymes a presentar en Hacienda los llamados libros registro de IVA, que incluyen el detalle de todas las facturas que una compañía emite y recibe. Este requisito actualmente solo se aplica para las compañías apuntadas al régimen de devolución mensual de IVA. Otra posibilidad es establecer una nueva declaración ad hoc para que Hacienda sepa exactamente cuando se cobra una factura.

Todas estas circunstancias son las que hacen prever que la mayoría de compañías se mantendrá en el régimen tradicional, aunque ello suponga pagar el IVA de facturas que no se han cobrado. Cada empresa deberá valorar si le compensa acogerse al nuevo criterio de caja. En cualquier caso, la medida sí que puede resultar muy útil para las empresas que tienen como principal cliente a la Administración Pública y sufren las consecuencias en su tesorería de la elevada morosidad y retraso en los pagos.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 18 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: